
La verdad es que en un principio me pareció un poco insípido, parecido a otro que tengo de cocina molecular italiana, y un poco pedante por parte del autor. Es cierto que el hombre se puede permitir ser pedante gracias a su increíble currículo como catedrático y decano de la facultad de química de la universidad de Barcelona, pero aún así a mi no me apetece leer un libro en el que este hombre me intente convencer de sus ideas ( con las que estoy de acuerdo totalmente, no se equivoquen). Pero lo cierto es que al final le fui cogiendo el gustillo y me ha ayudado a reactibarme en mi trabajo, a querer mejorar y aprender, y a llegar un poco mas allá del echo de dar comidas cada día por un sueldo al mes.

Por lo demás el libro me ha gustado, y de echo me ha servido para conocer muchas cosas que no sabía y otras que había olvidado.